lunes, 28 de enero de 2013

TODA ESTA MIERDA.



A vueltas con los profesionales
las palabras me marean.

Y el trabajo un privilegio
y una mierda que te comas.

Que si al pan lo llamáramos:
harina de trigo mezclada con agua
a la que tras dar la forma deseada
se le hornea un tiempo determinado
hasta proporcionarle un tiempo de cocción justo
(al gusto)
la barra la empiezas a pedir hoy
y te la llevas mañana,
pero,
si al pan lo llamamos privilegio,
no nos alejamos de esta realidad
de mercaderes deshumanizados,
de asesinos sin escrúpulos,
Los que llenan sus mesas con nuestra energía
con nuestro tiempo,
esa energía y
ese tiempo
por los que tenemos que sentirnos privilegiados,
y agradecer
y reverenciar a sus no dueños.

Que la energía que nos robáis,
que el tiempo del que nos priváis
nos lo ha prestado el universo
y tú vas a morir
como yo voy a morir
(y el árbol y la abeja y el perro…

¿De qué te habrá servido toda esta mierda?

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